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martes, 24 de septiembre de 2013

EL PLACER DE LA HUMILLACIÓN EN EL BDSM:



Hablar de humillación dentro de la cultura BDSM no es lo mismo que hablar de humillación dentro de la sociedad en la que vivimos. Es preciso aclarar que utilizamos el mismo término para designar conceptos diferentes.

En el actual contexto moral, la humillación se define como la denigración forzada de una persona mediante un proceso de subyugación que daña su dignidad; ser humillado significa ser puesto en una situación devaluada en contra del interés propio; y humillar es violar la expectativa que toda persona debería tener de que los derechos humanos básicos sean respetados.

Sin embargo, la humillación dentro del BDSM está guiada por tres principios fundamentales: Sano, Seguro y Acordado. Llevar a cabo la humillación basándose en estas tres reglas básicas constituye la gran diferencia entre un intercambio de poder y un abuso. Cualquier actividad que involucre el intercambio de poder debe ser sana a nivel psicológico, físico y emocional. Cualquier acto que no sea acordado y aprobado en toda su extensión por ambas partes constituye un abuso.

LA HUMILLACIÓN EN EL BDSM

Dentro del BDSM podemos elegir una conciencia que la sociedad actual censuraría desde su moralidad igualitaria. Seriamos necios si lamentáramos la existencia de esa censura, pues esa posibilidad de transgresión de la norma, según nuestros propios deseos y necesidades, nos proporciona placer. Si no existiera la norma igualitaria no existiría el goce que le supone al esclavo complacer a su Dueño, aceptando, a través del dolor, el miedo o el disgusto, la humillación que el Amo le exige. Si no hay malestar y sacrificio no hay juego.

La moral externa y social entra en conflicto con la propia moral interna y personal del sumiso, y puede hacerle dudar de la legitimidad de sus propios deseos. No es fácil, al principio, olvidar el marco de referencia en el que hemos sido educados. Pero si nuestra naturaleza sumisa o dominante se manifiesta, sabemos que es más difícil, aún, renunciar a ella.

Pero nunca hay que olvidar que solo es BDSM aquello que se enmarca dentro de los estrictos límites de la responsabilidad, la seguridad y el acuerdo. En el BDSM, incluso si existe consentimiento, no todo está permitido. Solo si respeto a mi esclavo deseo humillarle.

Humillar en el BDSM no es denigrar a alguien hasta el punto de herirle emocionalmente. Las heridas emocionales tardan más en curarse que las físicas y hay que cuidar mucho los límites en este sentido.

A través de la humillación un Dominante da un trato especial a su sumiso poniéndolo en su lugar de una manera sensata y consensuada. No se trata de hacer que se sienta mal consigo mismo, vulnerando su dignidad como esclavo, pues todo comportamiento ha de ser aceptado y pactado libremente por ambas partes.

En BDSM hay prácticas que fuera de esta cultura pueden parecer ofensivas y que la sociedad actual, desde su perspectiva moral, considera que son denigrantes y que vulneran la dignidad. Por ejemplo, nos enseñan que arrodillarse es un menoscabo de nuestra dignidad, pero lo que para la sociedad es humillante y por lo tanto indigno, para el esclavo es el reconocimiento de la autoridad del Amo y una manifestación física de su sometimiento.

El proceso de animalización es humillante en sí mismo. Llamar a alguien perro es despojarlo de su humanidad. Hacerle comportarse como un perro, caminar a cuatro patas o dormir en el suelo conecta directamente al sumiso con la humillación. Pero ser sumiso no significa ser débil, ni tiene nada que ver con dejarse humillar por cualquiera. Un sumiso jamás permitiría que nadie le humillara salvo su Dominante. A través de la animalización algunos esclavos encuentran la esencia de su verdadera naturaleza y el BDSM les permite explorarla, además de evolucionar y crecer como esclavos.

El sumiso siente vergüenza de sí mismo ante un acto humillante, porque vive en una sociedad que ha suprimido la escala vertical del valor humano. Sabe que está faltando a su autorrespeto como ser libre, al ignorar su pertenencia igualitaria al grupo en el que vive. Pero la grandeza del sumiso reside en su capacidad para transformar ese pudor en orgullo al considerarlo una manifestación de la obediencia que debe a su Dueño. A través de la humillación el esclavo sale fortalecido.

Paradójicamente la humillación en el BDSM no hace indigno a quien la recibe, sino todo lo contrario, le hace digno de confianza y respeto. Como Dominante tengo que decir que solo me place humillar a quien me inspira afecto y que mi esclavo acepte mi humillación genera respeto y amor hacia él. A través de la humillación, el Dominante y el sumiso conectan transgrediendo normas y convirtiendo la relación D/s en una experiencia tan intensa como excepcional.



lunes, 23 de septiembre de 2013

DÍA INTERNACIONAL DE LA BISEXUALIDAD:



La bisexualidad es una orientación sexual que involucra atracción física y/o sentimental hacia individuos de ambos sexos. El término posee el mismo origen que aquellos referidos a otras orientaciones sexuales, homosexualidad y heterosexualidad.

Dentro de la tradición occidental, los primeros registros de naturaleza bisexual se remontan a la antigua Grecia pues, según dichos testimonios, este tipo de relación se practicó incluyendo a la alta sociedad, como reyes o gobernadores de Grecia.

Aunque se haya observado gran variedad de formas en todas las sociedades humanas de las que quede registro escrito, la bisexualidad sólo ha sido objeto de estudio serio desde la segunda mitad del siglo XX. Al día de hoy, aún hay desacuerdos sobre su prevalencia y naturaleza.

El 23 de septiembre se celebra el Día Internacional de la Bisexualidad que tiene por objetivo la visibilidad de la comunidad bisexual, así como evitar la bifobia. Es una fecha poco conocida, incluso dentro de la comunidad LGTB.


Las personas bisexuales se podría concluir que son aquellas que tienen la capacidad de relacionarse erótica y/o emocionalmente con personas de los dos géneros: hombres y mujeres.


1.- Definición y prejuicios sobre la bisexualidad

Una de las razones por la cuales la bisexualidad es poco comprendida en los entornos de los especialistas en la sexualidad y en el de la diversidad (gays, lesbianas y transgéneros) tiene que ver con la multiplicidad de definiciones que se manejan explícita o implícitamente sobre las diferentes preferencias sexuales y en particular de la bisexualidad. Reflexionemos primero con las definiciones de homosexual y heterosexual. Una posible definición de persona homosexual es quien puede establecer relaciones eróticas y/o afectivas con personas de su mismo género y una persona heterosexual con las del otro género. Hasta aquí existe cierto consenso en las definiciones y la manera en cómo se perciben estas dos preferencias. Es importante resaltar que estas definiciones no hablan de que las personas homo y heterosexuales necesariamente tengan relaciones, sino sólo hacen énfasis en la posibilidad o en la capacidad que se tiene para establecerlas.

Utilizando la estructura de las definiciones anteriores, para el caso de las personas bisexuales se podría concluir que son aquellas que tienen la capacidad de relacionarse erótica y/o emocionalmente con personas de los dos géneros: hombres y mujeres. Sin embargo, la gran mayoría de las personas cuando escuchan la palabra bisexual inmediatamente imaginan a una persona estableciendo relaciones simultáneas con un hombre y una mujer cuando sólo estamos hablando de la posibilidad o capacidad que tiene para relacionarse erótica y/o afectivamente.

En este punto me gustaría aclarar algunos prejuicios. Así como a la homosexualidad se le han endilgado de forma arbitraria y discriminatoria muchos prejuicios, también la bisexualidad ha sido objeto de otros no menos discriminatorios. Hago una selección de ellos, pero advierto que no son todos.

a) Prejuicio: Debido a que los/as bisexuales necesitan a un hombre y una mujer al mismo tiempo son infieles por naturaleza.

Realidad: Las personas bisexuales se sienten atraídas por hombre o mujer, pero no necesitan a uno de cada género para sentirse a gusto. Por otro lado, la infidelidad no es exclusiva de la bisexualidad, ya que este comportamiento se puede observar en las personas homo y heterosexuales. La infidelidad más que estar relacionada con una preferencia en particular está correlacionada muy claramente con el género, pues los hombres tienden a ser mucho más infieles que las mujeres sean de la preferencia que sea. Se puede observar más infidelidad en el ambiente gay que en el lésbico, así como en los hombres heterosexuales que en la mujeres de esa preferencia.

b) Prejuicio: Las personas bisexuales son gays o lesbianas que no se asumen.

Realidad: Las personas bisexuales sienten una genuina atracción por ambos géneros. Por otro lado, lo contrario podría ser cierto también: muchos gays y muchas lesbianas son bisexuales que no se asumen por diversas razones. Algunas no se asumen públicamente como bisexuales porque han invertido mucho esfuerzo para llegar a donde están, es decir para construir su identidad, y asumirse como bisexuales les implicaría otro esfuerzo más que tal vez no están en posibilidades de enfrentar. Tampoco se asumen debido al rechazo, burlas y aislamiento que podrían recibir en los grupos de lesbianas o gays a los que pertenecen.

c) Prejuicio: Los y las bisexuales no se comprometen en la lucha por reconocer la diversidad sexual.

Realidad: las personas bisexuales sí están comprometidas por defender que se reconozca las diversidad sexual y participan activamente dentro de los grupos de lesbianas, gays y transgéneros, aunque no comuniquen a sus compañera/s su bisexualidad.

d) Prejuicio: Lo/as bisexuales no existen.

Realidad: Sí existen las personas bisexuales, pero para no ser objeto de discriminación por parte de las personas con otras preferencias ocultan la ocultan. Algunas pueden vivir así durante años o toda su vida pero otras se sienten divididos internamente en dos mundos cuidando sus dos closets, es decir sus dos mundos.

e) Prejuicio: Las personas bisexuales no se definen pues no se deciden si son gays/lesbianas o heterosexuales. Realidad: La bisexualidad es una definición, es una preferencia sexual como las otras.

2.- Tipología de la bisexualidad

Podría decirse que existen un sinnúmero de bisexualidades, una para cada persona bisexual. Sin embargo me voy a permitir hacer una tipología, desde la perspectiva de su identidad y sus prácticas. Es totalmente arbitraria y desde mi punto de vista, por lo que no puede considerarse universalmente aceptada, por lo que otras personas podrán diferir en esta clasificación e incluso podrían estar en desacuerdo de hacer una clasificación de la diversidad que hay dentro del mundo bisexual.

a) Hombre masculino, casado o no, que frecuentemente se asume como heterosexual, que tiene relaciones furtivas en cuartos oscuros de antros de ambiente o tiene pareja hombre. Este es el estereotipo de la bisexualidad muy difundido sobre todo entre los gays.

b) Mujer femenina, casada o no, que es asumida como heterosexual y que tiene relaciones furtivas con mujeres en antros lésbicos o gays. Otra variante de este tipo de mujer bisexual es aquella que participa en clubes de intercambio de pareja (Swinger) y su bisexualidad es conocida y celebrada por su pareja hombre. Muchos hombres heterosexuales tienen la fantasía de ver a su pareja mujer en relaciones lésbicas. Para ellos también es un estímulo el que puedan estar con dos mujeres en una relación sexual.

c) Hombre masculino, casado o soltero, que busca encuentros sexuales con sexoservidoras travestis. Él se ve frecuentemente a sí mismo como heterosexual, aunque algunos se definen como bisexuales.

d) Gay, con apariencia masculina o afeminado, que puede militar en algún grupo gay o no, y que se permite a sí mismo enamorarse y tener relaciones eróticas con mujeres, que por lo regular son sus amigas cercanas (joteras). Oculta su bisexualidad ya sea porque le ha costado mucho esfuerzo emocional construir su identidad gay o porque sabe que será objeto de burla y rechazo por parte de sus amigos gays, particularmente de los misóginos.

e) Lesbiana con apariencia masculina (butch) o femenina (fem) que puede militar en algún grupo lésbico o feminista o ninguno, pero que se permite enamorarse y tener relaciones eróticas con hombres. Oculta su bisexualidad ya sea porque le ha costado mucho construir su identidad lésbica o porque sabe que será objeto de burla y rechazo por parte de sus compañeras lesbianas y/o feministas particularmente de las mujeres androfóbicas.

f) Hombre o mujer que, independientemente de si su apariencia es masculina o femenina, encuentra atractivos a hombres y mujeres en diversos grados, y tal vez ha establecido relaciones amorosas y/o eróticas con ambos géneros, no necesariamente al mismo tiempo.



viernes, 20 de septiembre de 2013

NOTICIAS: EL SEXO ORAL PRODUCE FELICIDAD EN LAS MUJERES:



A esta conclusión llegarón luego de examinar el semen y encontrar que este contiene sustancias antidepresivas como la serotonina, la tirotroptina y la melatonina, una agente que induce al sueño.
La Universidad Estatal de Nueva York realizó un estudio en el cual concluyó que el sexo oral, aparte de ser de gran aporte para la salud de las mujeres, también les permite ser más felices.

A esta conclusión llegaron luego de examinar el semen y encontrar que este contiene sustancias antidepresivas como la serotonina, la tirotroptina y la melatonina, un agente que induce al sueño.

Así mismo contiene químicos como la oxitocina, el cortisol y la estrona, que levantan el estado de ánimo general y mejoran el desempeño cognitivo.

A este riguroso análisis fueron sometidas 293 mujeres que expusieron detalles de su vida sexual, lo que permitió concluir que aquellas que tienen relaciones sexuales regulares y frecuentes, y tienen contacto directo con el fluido seminal, son menos depresivas, más saludables, más felices y tienen mejores resultados en evaluaciones del nivel de desarrollo intelectual.




miércoles, 18 de septiembre de 2013

LAS 5 MEJORES POSTURAS PARA UNA PENETRACIÓN PROFUNDA:



¿Qué es la penetración profunda? Pocos hombres y mujeres saben como llegar a experimentar la penetración profunda, que consiste en que la base del pene llegue hasta encajarse con la pared de la vagina. Hay varias técnicas que posibilitan esta penetración tan placentera, que consigue estimular el preciado Punto G de las mujeres.


De todas las posturas del Kamasutra hay una que claramente invita a penetraciones muy intensas: "la profunda". El ángulo en el que el hombre penetra a la chica permite que el pene entre completamente, produciendo una sensación de fricción y disfrute muy placentera, mientras ella puede acariciar los glúteos de él, o jugar a besarse en una pausa. Sin embargo esta posición no se recomienda si el chico cuenta con un pene grande, pues pudiera hacerle daño a su pareja.




Sometido: El hombre se sitúa acostado boca arriba mientras la mujer se sienta encima suyo pero, en vez de dar la cara, le da la espalda y controla la penetración profunda.



A cuatro patas o estilo perrito: Tradicionalmente ha sido bastante mal considerada, pero la postura a cuatro patas garantiza una penetración profunda y muy placentera, ya que se llega a estimular el Punto G. La mujer puede controlar la intensidad de la penetración con rítmicos movimientos de cadera.







La fusión: En este caso es la mujer la que controla la penetración. Sentada sobre el pene de tu pareja y dándole la cara, se puede controlar la profundidad de la penetración. A horcajadas, apoyándose en las manos de tu amante o simplemente dejándose llevar, es una posición con la que se consigue una penetración muy profunda.




No por nada esta postura sexual es conocida como "la sorpresa". Aquí el hombre marca el ritmo de la penetración, pudiendo si lo desea realizar un contacto más profundo. Esta posición es una de las predilectas de los chicos gracias al alto contenido de dominación involucrado en ella. Resulta genial para las chicas que aprecian la estimulación anal pues mientras ella es penetrada él puede jugar con esta zona erógena llevándola a un potente orgasmo.





Ahora  ya sabéis, ¡a disfrutar de potentes penetraciones!

lunes, 16 de septiembre de 2013

NOTICIAS: UN HOMBRE ARRANCA DE UN BOCADO EL CLÍTORIS DE SU PAREJA


En el último Post, casualmente hablábamos de los mordiscos y arañazos en el sexo como modo de placer. ¿Pero qué ocurre cuándo esto se lleva al extremo? Hoy nos hemos encontrado con una noticia que os puede sorprender un poco. La línea entre el placer y el dolor a veces es ínfima, pero hay actos que son aberraciones. ¿Qué pudo pasar por la mente de este "señor"? Hay límites que son o deberían ser infranqueables. Hoy en Sexfunniest, veremos una noticia en la que se traspasan estos.



La Audiencia de Barcelona ha condenado a cinco años de prisión por un delito de lesiones a Edwin O.C.R., que le arrancó de un mordisco parte del clítoris y de los genitales a su pareja sentimental mientras mantenían relaciones en su domicilio de L'Hospitalet de Llobregat. En el juicio no se ha demostrado que no fueran relaciones consentidas por lo que ha sido exculpado del delito de agresión sexual. La víctima no declaró en el juicio por estar en paradero desconocido.

La sentencia indica que en la madrugada del 6 de marzo de 2012 el condenado dio "un fuerte mordisco" a los genitales de su esposa, con la que llevaba 12 años casado y tiene dos hijos en República Dominicana. El juez considera probado que el acusado actuó con la intención de lesionar a su mujer al arrancarle parte del clítoris.

Huyó y fue detenido 22 días después: 

El condenado huyó tras agredir a su esposa sin avisar a nadie de las heridas que le causó y con la intención de salir de España. Pero los Mossos lo detuvieron 22 días después en Lleida. La víctima no declaró en el juicio por estar en paradero desconocido. Además de la pena de cárcel, el acusado no podrá acercarse a su mujer en seis años y la tendrá que indemnizar con 21.000 euros


21.000 euros por la mutilación de genitales, por la pérdida de placer, por arruinar su vida sexual. No sé que me  parece más surrealista si los Actos Enjuiciados o la Resolución del Juzgado? Opinen vosotros mism@s.






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martes, 10 de septiembre de 2013

EL PLACER DE MORDER Y ARAÑAR EN EL SEXO


Los mordiscos suaves y los arañazos son una práctica sexual muy común. A algunas personas les excita este tipo de juego, sin llegar al grado de intensidad del sexo sádico.
Mordisquear con suavidad, arañar, ejercer presión con las manos,...estas técnicas suelen ser eróticas y dependiendo de la persona el placer aumenta en función de la intensidad.

En cualquier caso ¿por qué nos gusta que nuestra pareja nos haga daño? Que juegen a darnos una de cal y otra de arena es excitante, pero ¿hasta qué punto?

Los mordiscos son muy importantes en el Kama Sutra y en la tradición india. Desde el mordisco juguetón hasta el que deja señal, ambos son la prueba de una relación intensa y placentera.

Pero hay que tener cuidado con las zonas que se muerden y la presión que se ejerce. Para evitar disgustos, el Kama Sutra detalla toda una serie de técnicas amatorias con el mordisco como protagonista.

Las zonas más sensibles a este tipo de juego son el glande, el tronco del pene, los testículos, el clítoris, los labios y los pezones. Son zonas muy sensibles, pero cada persona tiene sus preferencias. Algo que se debe tener siempre en cuenta es preguntar a tu pareja si le gusta lo que le haces y si puedes hacerlo más fuerte o no.

En el Ananga Ranga, que es un manual de tñecnicas amatorias muy posterior al Kama Sutra, se explica que "la monotonía de la posesión a veces arroja al marido en brazos de mujeres extrañas y a la mujer en los hombres extraños? y que ?la monotonía engendra la saciedad y la saciedad el disgusto del coito".

Como modo para romper esta monotonía, el Ananga Ranga propone alternar los placeres externos con los internos. Entre los primeros se encuentran las caricias producidas por abrazos, mordiscos, besos, arañazos o por el roce suave del cabello. Deben realizarse antes del encuentro sexual y con ellos se intenta estimular el deseo, tanto de él como de ella.

Ya se ve que los mordiscos llevan estimulando al hombre desde hace siglos. Tanto es así que el Kama Sutra se detallan varios tipos de mordisco para que el sexo sea lo más placentero posible. Algunos de ellos son:

* Mordisco de jabalí. Suele hacerse en el hombro dice el Kama Sutra "El rastro que deja en la piel son como muchas filas de pronunciadas marcas, muy cerca las unas de las otras y con intervalos rojos como las huellas que suelen dejar los jabalíes en el barro".

* La nube quebrada. "Consiste en desiguales levantamientos de la piel en círculo, producidos por los espacios que hay entre los dientes". Este tipo de mordisco debe de hacerse en el pecho.

* El mordisco hinchado. "Cuando se toma entre los dientes una pequeña cantidad de piel de tal manera que solo queda una marca como un punto rojo".

* La línea de puntos. "Cuando esa pequeña porción de piel se muerde con todos los dientes y todos ellos dejan su marca, debe darse en la frente y los muslos".




lunes, 9 de septiembre de 2013

PANSEXUALIDAD Y BISEXUALIDAD


¿Qué es la Pansexualidad?

La pansexualidad, también llamada omnisexualidad o trisexualidad, es una orientación sexual humana caracterizada por la atracción estética, romántica o sexual por otras personas independientemente de su sexo y su género. Por lo tanto, las personas pansexuales pueden sentirse atraídas por varones, por mujeres y también por aquellas personas que no se sienten identificadas con la dicotomía varón/mujer o con la de masculino/femenino, incluidas las personas intersexuales e intergéneros (las mujeres y los hombres transexuales no entran en esta categoría, ya que entran plenamente en las categorías de “mujer” y “varón”).

La pansexualidad es la capacidad de amar a otra persona independientemente de su género. Los pansexuales afirman que para ellos el sexo y el género son conceptos vacíos de significado o que no tienen importancia.


A veces se añade una "P" a la sigla LGBT en referencia a la pansexualidad.
La pansexualidad es independiente de los tipos de amor que se puedan profesar. Los pansexuales pueden sentirse atraídos por otras personas en diversos planos románticos. Los pansexuales proponen una definición basada en la atracción por la persona (o por los humanos, en general).
A pesar de su orientación sexual sin distinciones entre géneros, los pansexuales pueden sentir preferencias por un tipo concreto de persona.


Se ha afirmado que la pansexualidad no es un concepto metafísico (relacionado con la mera atracción entre personas), sino más bien una atracción a lo esencial por personas con independencia del género de éstas. Una persona puede considerarse pansexual cuando puede sentirse atraída/o amorosamente por cualquier tipo de personas.


Pansexualidad y Bisexualidad:

Pansexual es un término que no forma parte del diccionario de la Real Academia Española (RAE). El concepto, de todas formas, se emplea para calificar a la persona que se siente atraída sexualmente por otros individuos más allá de su género. Esto quiere decir que un sujeto pansexual puede entablar relaciones románticas con mujeres, hombres, transexuales, intersexuales (o hermafroditas), etc.

Podría indicarse, por lo tanto, que los pansexuales pueden mantener vínculos íntimos con cualquier ser humano, ya que no otorgan relevancia a las condiciones de género y sexo. La pansexualidad, de hecho, se caracteriza por la minimización de la importancia de la sexualidad y el género, algo que diferencia a los integrantes de este grupo respecto a los individuos bisexuales (que pueden mantener relaciones con mujeres u hombres, pero reconociendo la relevancia del género).
Muchas veces, de todas formas, se asocia la pansexualidad con la bisexualidad. El calificativo de pansexual no está muy difundido y la idea de bisexualidad suele ser suficiente para hacer referencia a los gustos sexuales y románticos del individuo en cuestión.


La legisladora estadounidense Mary González, representante del estado de Texas, es una de las pocas personalidades públicas que se autodefinen como pansexuales. De acuerdo a esta mujer, la clasificación binaria hombre/mujer no le resulta importante ya que la identidad de género no es aquello que “define” su atracción por otro ser humano, según comentó en declaraciones publicadas por Huffington Post.


En el ámbito de la ficción, personajes de series como “Will & Grace” y “Doctor Who” se han definido como pansexuales.